sábado, 16 de julio de 2011

Delfines del Mundo

No existe consenso científico en torno al número de especies de delfines que existen en el mundo, de allí que los expertos aseguren que su diversidad oscila en alrededor de 37. Tal número pudiera incrementarse hasta 42-46 especies, si se consideran a las “ballenas blancas” y las sub-especies conocidas.

Los delfines pertenecen al suborden Odontoceti del orden Cetáceo, y son todos mamíferos acuáticos, marinos o fluviales. 

Entre las curiosidades de los delfines encontramos al más pequeño, el Delfin Hector o de Maui (Cephalorhynchus hectori) que puede apreciarse en el margen izquierdo. Este cetáceo habita en Nueva Zelanda y puede medir entre 1.2 y 1.5 m, y pesar de 40 a 60kg, siendo la hembra algo mayor que el macho, y contando ambos con una aleta dorsal redondeada con bordes cóncavos.

Entre los más recientes descubrimientos científicos encontramos al delfín beluga de Heinsohn o delfín de aleta chata australiano (Orcaella heinsohni) que puede apreciarse en el lado derecho. Esta especie fue descrita en el año 2005, y se distribuye al  norte de Australia, al sur de Nueva Guinea, y probablemente al sur de Indonesia.

Entre las especies más amenazadas destaca el Delfín chino de río, también llamado Baijí (Lipotes vexillifer), considerado funcionalmente extinto en vida silvestre desde el año 2006. Su distribución está restringida al Río Yangtze en China. Su imagen puede apreciarse a la izquierda, puede llegar a medir entre 2.3 y 2.5 m, y pesar entre 135 y 230 kg.

Un hallazgo interesante lo constituye el Delfín cabeza de balón (Platalearostrum hoekmani), cuya imagen se aprecia a la derecha, reconstruida a partir de un cráneo fosilizado hallado en el año 2008. Esta especie vivió hace 2 o 3 millones de años en el Mar del Norte y es considerado uno de los predecesores de los actuales ejemplares vivientes.

Seguidamente se presenta una lista de las especies conocidas de delfines del  mundo:
  1. Stenella frontalis (Delfín pintado o manchado)
  2. Stenella clymene (Delfín de yelmo, clímene o celador)
  3. Stenella attenuata (Delfín moteado)
  4. Stenella longirostris (Delfín Acróbata o de hocico largo)
  5. Stenella coeruleoalba (Delfín listado) 
  6. Steno bredanensis (Delfín de hocico estrecho o de dientes rugosos)
  7. Lissodelphis borealis (Delfín septentrional sin atleta)
  8. Lissiodelphis peronii (Delfín meridional sin aleta o delfín liso del sur)
  9. Delphinus capensis (Delfín común costero o de rostro largo)
  10. Delphinus delphis (Delfín común oceánico o de aletas cortas)
  11. Tursiops truncatus (Delfín mular o delfín nariz de botella)
  12. Tursiops aduncus (Delfín Indo-Pacífico)
  13. Sotalia fluviatilis (Delfín gris de río o Tucuxi)
  14. Sousa chinensis (Delfín rosado o blanco de Hong Kong o  China)
  15. Sousa teuszii (Delfín giboso atlántico)
  16. Cephalorhynchus eutropia (Delfín Chileno)
  17. Cephalorhynchus commersonii (Delfín de Commerson, pío o tonina overa)
  18. Cephalorhynchus heavisidii (Delfín de Heaviside o Haviside)
  19. Cephalorhynchus hectori (Delfín de Héctor o de cabeza blanca)
  20. Grampus griseus (Calderón gris o delfín gris)
  21. Lagenodelphis hosei (Delfín de Fraser o de Borneo)
  22. Lagenorhynchus acutus (Delfín del Atlántico o de flancos blancos)
  23. Lagenorhynchus obscurus (Delfín oscuro o de Fitzroy)
  24. Lagenorhynchus cruciger (Delfín cruzado)
  25. Lagenorhynchus obliquidens (Delfín del Pacífico de lados blancos)
  26. Lagenorhynchus australis (Delfín austral o antártico)
  27. Lagenorhynchus albirostris (Delfín hocico blanco)
  28. Orcaella heinsohni (Delfín beluga de Heinsohn o de aleta chata australiano)
  29. Orcaella brevirostris (Delfín del río Irawadi) 
  30. Peponocephala electra (Delfín de cabeza de melón)
  31. Inia geoffrensis (Delfín rosado de río,  boto, bufeo, del Amazonas o tonina)
  32. Lipotes vexillifer (Delfín Baijí o Chino de Río)
  33. Platanista gangetica (Delfín del Ganges, gangécico o shushuk)
  34. Platanista minor (Delfín del Indo, bhulan o ciego del Indo) 
  35. Pontoporia blainvillei (Fanciscana o delfín del Plata)
  36. Platalearostrum hoekmani (Fósil del felfín cabeza de balón)
  37. Tursiops australis (Delfín Burrunán o Australiano)

sábado, 29 de enero de 2011

El Vibrio cholerae en el mundo de las bacterias

Las bacterias constituyen un número extraordinariamente grande de especies, estimado en el orden de los millones. Sólo para tener una idea, en un gramo de suelo, dependiendo de su tipo, pudieran encontrarse entre 2.000 y 5.000 especies.

Dentro de estos microorganismos se ubica al Vibrio cholerae , especie de bacilos gramnegativos curvos con uno o más flagelos, muy móviles, con forma de bastón (bacilo). Es una bacteria anaerobia facultativa, y su metabolismo es fermentativo, por lo cual fermenta diversos sustratos, entre ella la glucosa.

De esta especie se han identificado al menos 200 serogrupos, variedades o cepas,  de los cuales dos han sido confirmadas por las autoridades santitarias de la Organización Mundial de la salud como los causantes de la terrible enfermedad del Cólera. Ellas son la cepa O1 y la O139, siendo la 01 a la que mayor frecuencia de epidemias se le asocia. Otras cepas o variedades pueden causar diarreas leves, pero hasta el presente, sin incidencias epidémicas.

jueves, 6 de enero de 2011

Los Reyes Magos eran ambientalistas

De acuerdo con la tradición Cristiana, unos hombres sabios procedentes del oriente, que bien pudiéramos denominar míticos, arribaron por estas fechas a Belén a honrar al niño recién nacido. Lo que pocas personas se han detenido a detallar en estos nobles señores, de quienes algunos dudan su existencia, es su condición de ambientalistas, más allá de sí eran o no magos o reyes. 

Para comenzar, emprendieron su camino a Belén siguiendo una estrella, que les condujo en forma inequívoca al lugar donde estaban Jesús y su madre María, apoyados de un firmamento que suele ser la mayoría de las veces el mejor sistema de navegación, nada contaminante y extraordinariamente confiable. Sobre este particular, existen interpretaciones que estos sabios eran astrólogos babilonios o sacerdotes persas, cultivadores de las ciencias -particularmente la astronomía- desde un punto de vista teológico. 

Si bien en ningún documento escrito se establece claramente cuántos reyes eran, la ofrenda consistente de tres invalorables recursos naturales como el oro, el incienso y la mirra, hacen pensar que se trataba de tres, y no 4, 7 y hasta 12 como algunas veces se ha sugerido. Es de hacer notar que tales recursos se encuentran asociados a un simbolismo, donde el oro representa al rey, el incienso al dios y la mirra al hombre. 

Aunque muy poco conocidos, y muchas veces hasta convertidos en leyenda, el comportamiento determinado por las condiciones de vida de entonces –y de aún en muchos lugares del planeta– hace de los reyes magos auténticos individuos responsables de su entorno, en medio de una filosofía de sostenibilidad, basada en el poco consumo de recursos, una muy baja producción de residuos y un ahorro sistemático de bienes y servicios –como el agua– para cuando realmente se necesite. 

Los nombres heredados en la tradición occidental como Gaspar, Melchor y Baltasar, también denotan un componente ambiental interesante, que tiene mucho que ver con la diversidad étnica y cultural que conforman nuestra diversidad biológica. 

Tal y como lo sugiere un venerable monje benedictino, conocido como Beda , " Melchor era un anciano de blancos cabellos y larga barba del mismo color; Gaspar, más joven y rubio; y Baltasar, negro ". Según esta consideración, los reyes magos podrían ser reprentantes de Europa, Asia y África, para así acentuar la soberanía universal del ilustre recién nacido sobre todas las razas y países. 

Si bien su destino luego de la adoración es incierto, es probable que hayan regresado a sus lugares de origen, plenos de lecciones luego de haber cumplido con su misión, en espera de un nuevo desafío que les perpetúe en la eternidad en la memoria de las futuras generaciones. 

Después de todo, así son los ambientalistas, desafiantes ante la incertidumbre, triunfadores a veces, desconocidos o memorables y muchas veces incomprendidos, casi intangibles como una leyenda. 

Sigamos el ejemplo de los reyes magos y aprendamos a convivir con nuestra naturaleza, valorando sus inmensas potencialidades, sin dejar de reconocer la finita condición de su existencia. 

El ambiente tiene todas las respuestas a la vida. Conservémosla en paz y armonía.